Embrujo de la noche

Era cerca de la una de la madrugada, la luna llena brillaba sobre los miles de puntitos de luz que hacían que en el cielo saltaran fuegos artificiales, el viento mecía los árboles con la ternura de una madre y acariciaba la fina hierba mojada por las gotitas de rocío que volaban por el aire.Sigue leyendo “Embrujo de la noche”

No te portas bien, cariño

Ramón salió de su habitación dispuesto a hacerlo, sí aquel día lo haría. Estaba harto de ella, no la soportaba, no hacía lo que él quería, no se comportaba bien. Sus castigos no eran suficientes, por más que le pusiera la mano encima ella siempre volvía a las andadas. Y él también. -No te portasSigue leyendo “No te portas bien, cariño”