Mujer contra mujer

Dos miradas, dos sonrisas, un encuentro, y sin saberlo, el inicio de algo que les costaría mucho olvidar. Seguramente pensaban que serían simples compañeras de piso, solo eso, que las sonrisas solo saldrían por tonterías, que las miradas sinceras vendrían porque había una verdad por compartir, que solo habría peleas cuando alguna de las dosSigue leyendo “Mujer contra mujer”