Eternos

Cuando el Sol cotilla mire por la ventana y mire nuestros cuerpos desnudos durante la calma que viene después de la tormenta, me daré cuenta de que te tengo. Entonces miraré tu piel y me saldrá una sonrisa risueña porque no podré pensar otra cosa que en la suerte que tengo, de tenerte tan cerca,Sigue leyendo “Eternos”