Inolvidable

Tic, tac, tic, tac… El reloj resuena en mi mente como si fuera una bomba de relojería, algo que de repente fuese a estallar y romperme en mil pedazos. El tiempo pasa y pasa y no sé si las heridas que me dejará el paso sin pausa de los segundos podrán curarse algún día. TengoSigue leyendo «Inolvidable»