Un segundo

Esta noche vengo a pediros un favor: que desaparezcáis todos por un instante y me dejéis solo con ella aunque sea un momento, aunque sea un segundo. El tiempo que necesité un día para contar cada lunar de su espalda y enamorarme de ella. Nunca me atrevo a cerrar los ojos cuando duermo con ella.Sigue leyendo “Un segundo”

Sueños imposibles

—Raúl, ¿me oyes? —le preguntó Marcos impaciente. Hasta ese instante, Raúl había estado en otro mundo. Quizá volando mientras sonreía a la Luna, quizá en una playa de aguas cristalinas con la única preocupación de cuándo dar el siguiente beso o quizá, simplemente mirándola al mismo tiempo que escuchaba su respirar, el suyo, el deSigue leyendo “Sueños imposibles”