Almas de fuego

No había en el mundo dos almas como aquellas, que con tan solo mirarse sabían lo que pensaban, que con tan solo rozarse se sentían una en la otra, tan hondo que parecían una sola. Dos miradas pícaras que se desnudan mutuamente, sonríen y se funden en un beso que las hace explotar, es unSigue leyendo “Almas de fuego”

El día después

El Sol entrará por la ventana para observarnos, sus rayos cegadores me darán en los ojos y yo me levantaré molesto con aquel que quiere despertarme a la fuerza. Pasado el enfado miraré a mi lado y será entonces cuando me de cuenta de todo lo que ha pasado, cuando recuerde los instantes que vivimos,Sigue leyendo “El día después”