Charla de madrugada

Víctor acababa de coger su montón de apuntes cuando la puerta, cerrada hasta entonces, se abrió lentamente para que tras ella apareciera una figura masculina, de unos 60 años, regordete, con cuatro pelos en su cabeza y con una barba que no había sido afeitada durante una semana. -¿Dónde vas Papá? -¿Qué haces a estasSigue leyendo “Charla de madrugada”