Vacíos…

La playa estaba tranquila, serena. Las olas llegaban suavemente a una orilla poblada de fina arena de la misma manera que los dedos tocan un piano, parecía que se besaban y que la ola se quería quedar siempre allí. Noa y Kevin caminaban tranquilamente por la arena con los pies descalzos, hablaban de temas sinSigue leyendo «Vacíos…»