Un segundo

Esta noche vengo a pediros un favor: que desaparezcáis todos por un instante y me dejéis solo con ella aunque sea un momento, aunque sea un segundo. El tiempo que necesité un día para contar cada lunar de su espalda y enamorarme de ella. Nunca me atrevo a cerrar los ojos cuando duermo con ella.Sigue leyendo “Un segundo”