Desde el cielo

Asómate a la ventana, déjate envolver por la áurea que desprende la ciudad, deja que tus pulmones se llenen de aire, de pureza, de sentimientos indescriptibles. Y ahora, mira arriba, sí, a esa oscuridad, al universo, al infinito, hacia esa mancha negra llena de puntitos fluorescentes. Y dime… ¿Imaginas? ¿Imaginas la inmensidad que hay ahíSigue leyendo «Desde el cielo»