Silencios

Cómo joden los silencios cuando son inesperados.

Cuando quieres hablar y no te sale la voz porque hay sentidos que te la quitan, y gritas tan alto que te ensordeces a ti mismo pero nunca al mundo, porque ellos solo escuchan cuando quieren escuchar.

Cómo joden los silencios cuando creías que había alma y también vida, cuando caminábais sobre seguro y, al instante siguiente, nadie te acompaña.

Cuando el tiempo va pasando y te das cuenta de que nunca volverá esa voz, que olvidarás todos sus agudos y sus graves y hasta cómo se reía.

Joder, su risa.

La escucho ahora mismo si cierro los ojos, si rebusco un poco allí donde ahora hay oscuridad, si intento parar el tiempo, congelarlo por un instante.

Y es una mierda, porque la última vez que la escuché reír no sabía que era la última.

Cómo joden los silencios cuando alguien lo era todo.

Y la indiferencia. Cuando ves a esa persona y no le dueles, cuando querrías dar el paso y te chocarías frente a un muro, cuando mira a otra parte. Es aterrador saber que todo ese tiempo no valió absolutamente para nada.

Que detrás de vuestra historia, solo queda vacío.

Que es tan fácil olvidar, como haberse conocido.

2 comentarios

  1. Ainnsss muchas gracias! A veces necesitamos leer (o escribir en mi caso) cosas como esta para reconfortarnos, así que espero haber aportado un pequeño grano de arena, aunque sea.

    Saludos, y gracias por comentar 🙂

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