Dios tiene Facebook

Imaginad a Dios. Imaginadlo como queráis, da igual que sea un señor bien alto, esbelto, entrado ya en la cincuentena de años, con una barba que le llega hasta los tobillos i la mirada profunda del que todo lo sabe. O, si queréis, una mujer, cabello rubio quizá y la piel tan perfecta que parece […]