Sentir la lluvia

Emma salió por fin del trabajo. Eran las seis y media de la tarde, estaba muy cansada, no llevaba bien el cambio de horario que le habían impuesto, acostumbrada como estaba a trabajar de noche. Llovía a mares, una lluvia fina, helada, que se clavaba en el cuerpo como mil agujas. Quería irse a casa, […]